01/01/2026
HISPANOAMÉRICA POSIBLE
Llegué a Chile en 2013 con orgullosos aires europeos que pronto acá me aterrizaron con soberana delicadeza. No era, la mía, una soberbia tan explícita, pues me sentía sinceramente agradecida de ser recibida en país extranjero sin demasiadas resistencias. Sin embargo, en la medida en que Chile me fue conquistando a mí y me fui involucrando con su gente, conociendo su historia, disfrutando su arte y asombrándome con su talento, mi ego ibérico se fue encogiendo velozmente. Este proceso llegó al clímax en un encuentro de sabios indígenas donde me quedó meridianamente claro que la llegada de los españoles medievales al continente, siendo quizá inevitable, sí fue devastadora para la conexión con la naturaleza y el cosmos que disfrutaban los nativos. Ante la abrumadora profundidad de los mensajes de las autoridades de cada pueblo originario, acabé por quebrarme, literalmente. Varios amigos fueron testigos de mi desolación. Finalmente, escribí algunos poemas donde traté de…






